Acerca de mí



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Empecé muy joven en el Yoga interesándome, sobre todo, por sus implicaciones en la salud física, mental y desarrollo de la conciencia.

Tras una experiencia cercana a la muerte, a los 12 años, me encuentro, fortuitamente, con el Tantra Yoga.

Al mismo tiempo entré en contacto con otros muchos sistemas y escuelas de desarrollo interior, alejándome siempre de aquellas con un trasfondo religioso o espiritualista, para centrarme en el trabajo con le energía interior.

Comienzo con las práctica de Artes Marciales como parte del cultivo de la energía interna, en concreto Aikido (siendo actualmente cinturón negro 1º Dan) e Iaido (esgrima japonesa) Más tarde también me cautivaría la belleza estética de la capoeira brasileña y la sencillez de sistemas de fitness, tales como el “Movimiento Natural” y el “Animal Flow”.

Me doy cuenta de que para profundizar en la práctica del genuino Tantra Yoga tengo que residir en India y, en mi veintena, me veo inmerso en otro paradigma, no ya el de un país asiático de hace 30 años (muy diferente en la actualidad), sino en el misterioso, escurridizo y transgresor universo del yoga tántrico, único sistema que, desde su creación hace miles de años, ya preconizaba la importancia de la sexualidad en el desarrollo personal y cultivo de la energía interior, aportando innumerables técnicas y rituales.

Allí me inicié en el Ayurveda (ciencia de la vida y la longevidad) como preparación del cuerpo para, más tarde, profundizar en el Tantra Yoga, aprendiendo con diferentes maestros del norte y centro del país, siempre dentro del linaje y tradición tántrica. Estudié sánscrito, la lengua sagrada de los mantras y de los textos clásicos, así como también investigué algunas tradiciones y cultos del subcontinente indio, ambas cosas me ayudaron a entender más profundamente ciertos aspectos más secretos y ocultos del yoga.

Vuelvo de oriente y quiero saber cómo se entiende la salud física y mental dentro de la psicología y medicina natural occidental. Para ello realizo una serie de formaciones:

- formación de tres años en kinesiología y Brain Gym, en la Escuela Superior de Kinesiología (Madrid);

- formación de un año en psicoterapia en el Instituto de Psicoterapia Individual (IPI) (Madrid);

- formación de tres años en medicina espagírica y alquimia con el maestro y alquimista Yabir, en el Centro Español de Espagiria (Granada).

Tras esta inmersión en los sistemas occidentales de salud, bienestar y desarrollo personal me doy cuenta que el Tantra Yoga es el sistema que mejor se adapta a las necesidades de esta sociedad y del ser humano actual, tal y como ya apuntaban los textos más antiguos, en donde se menciona la creación de los diferentes yogas.

De hecho observé que todos los sistemas creados en los últimos tiempos tenían un gran porcentaje de su base teórica y práctica proveniente del yoga y el tantra, e incluso algunos lo único que aportaban de nuevo era el nombre.

No solo las diversas técnicas de relajación, la moderna sexología o la fisioterapia sexual proponen gran cantidad de prácticas provenientes del tantra y del yoga sino que incluso, en las universidades, todavía se estudia a Sushruta (médico y cirujano ayurvédico, siglo V a.c.) como padre de la moderna cirugía.

Estas son algunas de mis aportaciones dentro del Tantra Yoga:

- Contribuí en la Enciclopedia Salud Activa (RBA) como autor del apartado de yoga y medicina ayurvédica;

- durante doce años participé en la creación de grupos de yoga y meditación en Barcelona, Madrid, Valencia e India;

- he dirigido cursos, talleres y conferencias de tantra yoga, ayurveda y sexualidad.

- como entrenador personal y en el trabajo de consulta he guiado a numerosas personas en su mejoramiento físico, psicológico, sexual y energético;

- ahora me encuentro inmerso en el proyecto de creación de un espacio de vivencia y transformación, con las poderosas herramientas del Tantra Yoga y ayurveda en el incomparable marco, repleto de magia y energía, que es la Sierra de Gata, al norte de la provincia de cáceres.

Viajar, conocer otras culturas y formas de vida, incluyendo las no humanas, es mi segunda pasión.

He recorrido parte del sudeste asiático, Europa y Centroamérica.

Dentro de India he residido en Uttarakhand, estado que limita con Tibet y Nepal y que te regala las mejores vistas de las nevadas cumbres del Himalaya. En sus montañas y espesos bosques habitan el tigre y el leopardo de las nieves, así como numerosas y extrañas plantas medicinales.

Haridwar, Rishikesh y Kedarnath son sus lugares más reconocidos como grandes centros energéticos y en sus glaciares se encuentran las fuentes de dos de los ríos sagrados de la India, el Ganges y el Yamuna.

También he residido en Varanasi (antigua Benarés), ciudad de más de 3000 años de antigüedad y centro neurálgico de la música, la danza y la transformación personal, considerado por todo ello un lugar de poder tántrico.

Allí, estudiando Tabla (instrumento de percusión de la música clásica india) me di cuenta que música, baile y transformación personal son inseparables.

Mi comprensión y enseñanza del Tantra Yoga a lo largo de años de práctica y estudio se puede resumir en lo siguiente: “olvidar el conocimiento prestado y transformar la experiencia ordinaria en un “asombro continuo”, focalizando la atención en el instante presente y en nuestro inner core (centro interior), del que fluye sin cesar la innata perfección de la espontaneidad.”